Todo colocador lo sabe: la parte más larga y arriesgada del trabajo no es la colocación, sino la limpieza después del rejuntado. En las piedras absorbentes y en los acabados rugosos la lechada entra en los poros, deja un velo gris y obliga a pasar productos ácidos. Con el tratamiento adecuado, aplicado antes, ese velo se elimina con agua y esponja.
Por qué la lechada «se queda pegada»
Piedras como el travertino, la limestone, la sandstone, el barro cocido y el gres muy rugoso tienen una porosidad abierta. La lechada de cemento, todavía fluida, entra en estos poros y al endurecerse pasa a formar parte de la superficie. Llegados a ese punto, eliminarla sin estropear el acabado es difícil.

El método en tres pasos
- 1. Colocación y limpieza de la superficieLa superficie debe estar seca y limpia de polvo y restos de adhesivo.
- 2. Tratamiento antes del rejuntadoSe extiende PRESTUCCO con mopa o paño de microfibra (en superficies muy rugosas con pulverizador de baja presión) y se deja secar.
- 3. Rejuntado y limpiezaSe rejunta normalmente: los restos se eliminan con más facilidad y sin cercos, sin necesidad de ácidos.
Los productos
Antes del rejuntadoPRESTUCCOImpregnante base agua, sin disolventes y listo para usar. Compatible con los protectores hidrófugos base agua aplicados posteriormente.
Protección finalT COATProtector 2 en 1 contra manchas y suciedad superficial para superficies mate, apomazadas, cepilladas, sandstone y limestone.
Para dejar al clienteKIT FUGAProtege las juntas de la suciedad y del ennegrecimiento y las mantiene limpias durante más tiempo.


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